Víctor Hernández y Mario Navas, sendas orejas en Bilbao

Plaza de toros de Vista Alegre de Bilbao. Tercer festejo de la Aste Nagusia. Novillada con picadores. Menos de un cuarto de entrada. Utreros de la ganadería de José Cruz, nobles pero venidos a menos en el tercio final. Los mejores el 2º, con mucha clase, y el cuarto, el más bravo.

Víctor Hernández (Sangre de toro y oro): Saludos y 1 oreja tras aviso.

Jorge Martínez (Nazareno y oro): Saludos y Silencio tras aviso.

Mario Navas (Azul soraya y oro): Silencio y 1 oreja.

Incidencias: Lluvia débil pero constante durante toda la tarde.

1º “Emperador”, nº 47, negro listón. Sin celo ni entrega en el capote de Víctor Hernández. Mansea claramente en el caballo de picar en el primer encuentro, empleándose más en el segundo. Quite por verónicas de Jorge Martínez, en el que ha sobresalido la media. Se desmonteran después de colocar banderillas Marcos Prieto y Diego Valladar. Al animal de José Cruz le falta fijeza y entrega, viniéndose a veces por dentro y arrollando. Difícil el acople con una embestida muy cambiante, porfía con él el novillero de Los Santos de la Humosa. Estocada contraria, haciendo la suerte en rectitud. Saludos.

2º “Agua Limpia”, nº 40, negro. Magnífico recibo capotero de Jorge Martínez, quien ha ejecutado un ramillete de verónicas templadas, encajadas y con enjundia, ralentizando el viaje del novillo de José Cruz, que ha embestido humillado y con clase. Devuelto al blandear tras el paso por el peto.

Sobrero: “Camorrista”, nº 29, negro meano (José Cruz). El animal está muy limitado de fuerzas, perdiendo las manos. Muy templado está con él Jorge Martínez, consiguiendo los momentos más lucidos del trasteo muleteril con la mano izquierda, manteniéndose así el astado de José Cruz, que ha tenido sobre todo nobleza y obediencia. Media caída y atravesada, que expulsa, y tres descabellos. Saludos.

3º “Alcohólico”, nº 68, castaño oscuro chorreado en verdugo. Buena pelea del novillo en el peto de Pedro Iturralde, que le receta dos buenas varas. El ejemplar de José Cruz tampoco está sobrado de fuerza, perjudicado también por el estado del piso, que con la fina y constante lluvia ha ido poco a poco empeorando sus condiciones. Quite por tafalleras de Víctor Hernández. Se queda muy corto el burel, no empujando hacia adelante, muy parado el cornúpeta. Buenas formas las que ha dejado entrever Mario Navas, buscando siempre una buena colocación, queriendo hacer las cosas con pureza pero no tenía enfrente oponente con opciones para más. Marra con la espada. Silencio.

4º “Emperador”, nº 16, negro mulato listón. Muy buen comportamiento del novillo en varas, arrancándose con alegría, empujando con clase abajo, sacando hacia los medios al caballo que ha montado Agustín Collado, quien le ha suministrado un puyazo arriba en segundo término. Quite por delantales con mucha suavidad de Jorge Martínez. Inicio de faena por estatuarios de Víctor Hernández, que después lo ha pasado de muleta de manera templada, mejores los pasajes al natural, dándole sus tiempos y su distancia al pupilo de José Cruz, que se ha ido apagando, en parte también por el duro castigo sufrido en el primer tercio, sobre todo en el largo primer puyazo. El novillero concluye su faena en cercanías con circulares invertidos y bernadinas. Estocada corta arriba. Una oreja tras aviso.

5º “Artesano”, nº 51, colorado ojo de perdiz. El animal se emplea con fijeza y bravura en la primera vara, no tanto en la segunda. Buena lidia de Curro Vivas, luciéndose en banderillas el tercero, José Magaña. El cornúpeta tiene cierta aspereza en su embestida, a menos conforme avanza la tanda de muletazos. Asentado y muy de verdad Jorge Martínez al manejar la mano zurda, colocándose muy de frente, dando el pecho, corriendo la mano despacio hasta atrás. Pinchazo y estocada casi entera caída. Silencio tras aviso.

6º “Cortés”, nº 21, colorado ojinegro. Novillo al que le ha faltado raza y entrega pero que le ha regalado algunas buenas embestidas a Mario Navas por el pitón derecho, que se ha reunido muy bien con él, conduciéndolo templadamente en el viaje. A raíz de una voltereta, el novillo se apaga y cambia de comportamiento, llegando a arrollar al novillero cuajado en la Escuela Taurina de Salamanca. Estocada caída. Una oreja.

Fotos: Estefanía Azul – BMF Toros – Casa Chopera