Triunfo y fuerte voltereta a Morante en la corrida del 25º aniversario de alternativa en Burgos

Coliseum de Burgos. Quinto y último festejo de la Feria de San Pedro, cuarta corrida de toros. Casi lleno. Astados de la ganadería de El Torero, de desigual presentación y pobre juego, faltos de raza, de entrega y de clase. El mejor el 2º.

José Antonio «Morante de la Puebla» (Obispo y oro): Silencio y 2 orejas.

Diego Urdiales (Gris plomo y oro): 1 oreja y Ovación tras petición.

Juan Ortega (Verde botella y oro): Ovación tras petición y Ovación tras petición.

Incidencias: Antes de iniciarse el paseíllo, se interpretó el Himno de la Ciudad de Burgos. Morante de la Puebla ha recibido, de manos del Alcalde de Burgos, una placa conmemorativa del 25º aniversario de su alternativa, tomada en la ciudad castellana. Por su parte, el empresario del Coliseum, Alberto García, he entregado a Diego Urdiales el trofeo como triunfador de la Feria de San Pedro 2021. Después de dar la vuelta al ruedo con las dos orejas, Morante de la Puebla ha pasado por la enfermería, saliendo pocos minutos más tarde.

Corrida muy desigual en todo la que ha lidiado hoy en Burgos la divisa de El Torero, tanto en presentación, con toros escasamente presentados para la categoría de la plaza, y de juego, animales muy al límite en su fuerza y en su raza, sin entrega en las telas y sin clase en sus embestidas. Muy por encima la terna de matadores de los toros.

Morante de la Puebla se ha encontrado en primer lugar con un toro noble pero con poca fuerza y raza. El diestro cigarrero ha estado dispuesto con él, templado, ante un astado que poco a poco se ha ido quedando más corto y muy venido a menos. Estocada baja. Silencio.

Al cuarto lo ha saludado Morante con una larga cambiada de rodillas, que ha tenido su continuidad en un manojo de templadas verónicas. Inicia el trasteo con la muleta con ayudados, consiguiendo a base de temple, paciencia y buena colocación que el burel fuera a más, aunque siempre ha tardeado bastante, además de tener el defecto de escarbar. Por esa condición de su antagonista, la faena ha tenido pasajes notables, pero discontinuos, debido, como queda dicho, al comportamiento del toro. Cuando Morante se disponía a cerrar al de El Torero para marcharse a por la espada, ha sido volteado feamente por el toro. Algo mareado y dolorido, ha cuadrado al animal y le ha endilgado un soberano espadazo. Dos orejas.

Diego Urdiales ha sorteado en primer término el mejor astado del lote enviado al Coliseum burgalés por la vacada de El Torero. Sin que haya sido tampoco un dechado de virtudes, ha tenido más clase y calidad que el resto, permitiendo, igualmente, al matador riojano lucirse por verónicas en el saludo. Los mejores momentos de la faena de Urdiales han llegado con la mano izquierda, esperando muy bien al toro, y dejándole la muleta en la cara para que el burel repitiera sus embestidas. Estocada desprendida. Una oreja.

El quinto ha sido muy protestado por los tendidos por la más que justa presentación, primero, y después por la falta de fuerza. Finalmente, el toro se quedó en el ruedo, logrando poco a poco Diego Urdiales un trasteo voluntarioso, templado, con algunos muletazos que han tenido el sello personal del diestro de Arnedo. La postrera tanda de naturales a pies junto citando de frente, de lo mejor del conjunto. Estocada algo desprendida. Ovación tras petición de oreja.

Con una muy buena actitud y entrega se le ha visto durante toda la tarde a Juan Ortega. El tercero de la corrida ha sido un animal muy cambiante, falto de clase, soltando la cara y metiéndose mucho por dentro, sobre todo en el segundo tramo del muletazo. Destacar el gran quite por verónicas de Juan Ortega después del paso del astado por el peto. Gusto, torería y pureza han sido tres de las virtudes más sobresalientes de la actuación del torero sevillano, que le ha tragado bastante a su enemigo. Estocada en buen sitio. Ovación tras petición de oreja.

El sexto tampoco le ha dado ningún tipo de facilidades a Juan Ortega para desarrollar su toreo. Antes al contrario, quedándose cada vez más corto conforme avanzaba la faena y ganando en brusquedad y aspereza. Seria actuación de Juan Ortega, que ha querido mucho, por encima de todo, con muy buena actitud y entrega. Gran estocada. Fuerte petición de oreja y ovación.

Entre los hombres de plata subrayar las lidias llevadas a cabo por Abraham Neiro «El Algabeño», en el 3º, y por Jorge Fuentes, en el 6º.

Aunque se ha ganado el derecho a salir en hombros, Morante de la Puebla ha abandonado el Coliseum de Burgos a pie.

Foto: Coliseum de Burgos – Tauroemoción