Oreja de peso para Javier Cortés en Madrid

Plaza de toros de Las Ventas de Madrid. 3ª Abono de la Feria de San Isidro. 2ª Corrida de toros. Algo menos de media entrada. Astados de la divisa de El Pilar, serios de presentación y de interesante juego. El mejor, con diferencia, el 1º, más deslucidos 2º y 5º.

Javier Cortés (Negro y oro): 1 oreja tras aviso y Palmas tras aviso.

Tomás Campos (Sangre de toro y oro): Silencio y Silencio tras aviso.

Francisco José Espada (Gris perla y plata): Saludos tras petición y aviso y Silencio tras dos avisos.

Incidencias: El público de Las Ventas ha obligado a saludar a Javier Cortés antes de que saliera al ruedo el primer toro, ya que el torero de Getafe volvía a Madrid tras el grave percance que sufrió en esa misma plaza en septiembre de 2019.

Por encima del corte de orejas y del resultado numérico, la tarde de hoy en Madrid ha tenido contenido y fundamento, propiciado éste por un encierro de El Pilar serio de presentación y de comportamiento, exigente y costoso de estar delante para los toreros a veces, pero manteniendo el interés siempre de los espectadores.

El toro de la tarde, y uno de los de la Feria, ha sido «Bastardero», el animal que ha abierto la corrida. El ejemplar del hierro salmantino ha tenido cantidad de virtudes, tales como fijeza, prontitud, transmisión, clase y sacando una gran fondo de bravura. Javier Cortés le ha cuajado una faena de mucha disposición y entrega, de mucha verdad, asentado en los riñones el torero, siempre bien colocado delante de su antagonista. Más reunidas y templadas las series por el pitón derecho, por dónde el astado ha embestido mejor y haciendo las cosas por abajo. Faena maciza y rotunda, de un torero en plenitud. Estoconazo. Una oreja tras aviso y gran ovación al toro de El Pilar en el arrastre.

El cuarto ha tenido mucha nobleza y fijeza por el pitón izquierdo, quedándose más corto por el derecho. Buen quite por chicuelinas le ha enjaretado Javier Cortés después del paso del toro por el peto, rematado con una gran media verónica. El inicio de faena del matador madrileño, por estatuarios y con una trincherilla de cartel, ha dispuesto al público de que podía vivirse una labor de altura. Entregado y muy asentado el torero, que ha instrumentado varios naturales de gran profundidad y ajuste. Nuevamente, buena actuación frente al segundo de su lote, de Javier Cortés. El único lunar del trasteo ha llegado con la espada. Cuatro entradas con la tizona y un golpe de verduguillo. Palmas tras aviso.

A pesar de que no ha tocado pelo esta tarde en Madrid, la dimensión que ha mostrado Francisco José Espada ante los dos toros de su lote, ha sido realmente importante y para tener muy en cuenta. El tercero ha sido un toro muy cambiante durante la lidia, que ha apretado hacia tablas a los banderilleros, y que en los primeros compases de la faena del diestro de Fuenlabrada parecía que huía de la pelea. Pero después el burel se ha quedado en la muleta de Francisco José Espada, gracias también al sitio que ha pisado el torero, que con un valor y una firmeza encomiables le ha tragado una enormidad. Entrega sin límites, pureza y cabeza despejada es lo que ha evidenciado el matador madrileño. Suena un aviso antes de entrar a matar, terminando la faena con unas mondeñinas en las que los pitones del animal de El Pilar le han pasado rozándole la taleguilla. Estocada contraria, tirándose encima de los pitones literalmente. Saludos tras petición y aviso.

El sexto ha sido un toro noble, con calidad y cierta templanza en su embestida pero al que había que empujarlo hacia adelante en el segundo tramo del muletazo. Francisco José Espada ha estado, nuevamente, muy entregado, poniéndose en un lugar donde no es nada fácil estar y quedarse, una y otra vez, aguantando además alguna que otra mirada y algún parón del ejemplar de El Pilar. Estocada delantera y el calvario ha llegado con el descabello, tanto que ha estado a punto de sonar el tercer aviso. Silencio después de dos recados presidenciales.

El lote con menos opciones de lucimiento ha sido el que ha sorteado Tomás Campos. El segundo siempre ha tenido tendencia a embestir por dentro, repitiendo con casta y carbón en las telas que se le presentaban. Buena actitud de Tomás Campos, que ha logrado algunos naturales estimables frente a un toro que tampoco ha tenido entrega en su embestida. Estocada baja y descabello. Silencio.

Muy deslucido ha resultado el quinto de la corrida, soltando la cara y protestando ante la muleta de Tomás Campos y saliendo de la jurisdicción de su matador con la cara alta y desentendiéndose de aquello. Pinchazo y espadazo defectuoso del diestro extremeño. Se echa el toro. Silencio tras aviso.

Mencionar entre los piqueros a Manuel Bernal, El Legionario, Óscar Bernal, José María González y David Prados. Antonio Molina, en el 1º; Miguel Ángel Sánchez, en el 5º; e Iván García, en el 6º, han conseguido brillar lidiando a los toros. En cuanto al apartado de banderillas, Iván García se ha desmonterado tras parear al 3º, y Jesús Arruga, también ha puesto un gran par al 6º.

Fotos: Alfredo Arévalo – Plaza 1