Manzanares borda el toreo en Valladolid

José María Manzanares firmó una obra maestra al quinto de la tarde.

Una oreja cortó José María Manzanares al segundo de la tarde al que recibió a la verónica con gusto. Tras la venia del presidente, Manzanares conjugó una faena perfecta para el de Victoriano del Río. Logró afianzar al animal y potenciar sus virtudes. Basó la faena sobre el pitón derecho, ligando tandas de gran emoción que calaron en el tendido. Anduvo por la plaza midiendo muy bien los tiempos que el de Victoriano requería para así realizar una faena en la que primó el temple y el toreó clásico que Manzanares atesora. Mató de una estocada hasta los gavilanes y paseó la primera oreja.

José María Manzanares firmó una obra maestra al quinto de la tarde. Lo cuajó de salida con el capote a la verónica, haciendo inevitable la entrega de la afición vallisoletana. Tras dos grandes tercios de varas y banderillas, Manzanares inició la faena a favor del animal. Sublimes fueron los naturales trazados con cadencia y temple ligando con suavidad, sin toques y con gran naturalidad. Sobre la derecha ligó extraordinarias tandas a cámara lenta que hicieron las delicias del respetable. Una última tanda cerrando al toro en el tercio con un espectacular cambio de mano desató la locura. Solo el fallo con los aceros privó a Manzanares de los trofeos.

Saludaron tras un gran tercio de banderillas Daniel Duarte y Luis Blázquez en el quinto toro.

Foto: Sara de la Fuente

Prensa José María Manzanares