José Fernando Molina: «Abrir la Puerta Grande de Madrid era un sueño que llevaba buscando toda mi vida»

El pasado domingo, José Fernando Molina, hizo su presentación como novillero en la Plaza de Toros de Las Ventas, obteniendo un gran triunfo, ya que consiguió salir a hombros del coso venteño. Para analizar con más detalle dicha actuación, nos hemos reunido con el joven torero de Albacete, que nos ha contado cómo vivió la jornada y cuáles fueron sus sensaciones delante de los animales que sorteó.

Pregunta: Transcurridas unas jornadas desde tu actuación del pasado domingo en Las Ventas, que suponía tu presentación en el coso de la calle Alcalá, ¿Qué valoración haces de dicha actuación?

Respuesta: A mí no me cabe hacer esa valoración, eso lo debe hacer el que asistió, el público, que al fin y al cabo es el que pide las orejas. A mí lo que me cabe es la autocrítica conmigo mismo, con los defectos que pienso que tuve. Más que valorar la actuación, lo que valoro es la entrega, puesto que yo iba con la mentalidad de entregarme, y así fue.

Pregunta: Tu primer novillo, de la ganadería de Los Chospes, fue, a mi juicio, un buen colaborador, noble, con clase y profundidad en su embestida, con recorrido y que además tenía mucha transmisión, se venía galopando desde largo. Matiz éste muy importante en cualquier plaza y mucho más en Madrid, donde siempre hace falta un animal que transmita al tendido.

Respuesta: El novillo de Los Chospes fue muy pronto, embistió con profundidad por el pitón derecho, en cambio por el izquierdo no lo hizo así, por ahí echaba la cara arriba y no siempre venía metido en la muleta. A todo eso hay que añadirle el viento, que lo hacía más complicado, ya que no podías corregir ese defecto. Pese a eso, fue un buen novillo, tuvo muchas virtudes y debo de agradecerle las cualidades que desarrolló, que me permitieron cortarle la oreja.

Pregunta: Desde el primer momento apostaste fuerte con él, marchándote a recibirlo a la puerta de chiqueros, para que la gente viera desde el minuto 1 la entrega y la disposición con la que te presentabas en Madrid.

Respuesta: Sí, fui con esa mentalidad, de darlo todo en la plaza, y considero que así se pudo ver.

Pregunta: El novillo se paró en la salida y después te arrolló, con mucha suerte de que no te calara, porque podía haberte hecho mucho daño. Por eso, creo que la suerte, en ciertos momentos de la vida, es clave.

Respuesta: La suerte es importante en todo momento. Sí que es cierto que si me hubiera calado, existía la posibilidad de que ni siquiera lo pudiera contar, pero bueno hay ángeles en el cielo que te guían, que te cuidan y que desde arriba te echan un capote. Los milagros sí que existen.

Pregunta: En mi opinión, cuando un torero va a Madrid, y más aún en el caso de un novillero, debe de hacerlo con esa mentalidad, de entregarse, de no guardarse nada ni reservarse. Siendo totalmente consciente que el percance puede llegar, pero que por tu disposición y entrega no quede.

Respuesta: Madrid lo merece todo, es la primera plaza del mundo. Hay que ir a entregarse, y todavía más, en mi situación, que por así decir no tengo dónde caerme muerto. Yo acudía a Madrid con la mentalidad de dejarme la vida en ese ruedo.

Pregunta: Luego después, como hemos dicho, el animal desarrolló bastantes cualidades en el último tercio, que te permitieron expresarte y que la afición de Las Ventas pudiera ver que en Albacete hay un torero que se llama José Fernando Molina que tiene cosas importantes que decir en el toreo.

Respuesta: Sí, bueno el tiempo lo dirá. Poco a poco, esto ha sido un pasito más. Sí que es verdad que las cosas ahora se ven con otro color pero, de momento, la situación no ha cambiado. Lo de Madrid ya es pasado, hay que mirar al futuro, lo que ha de venir por delante. Ahora toca seguir mejorando y creciendo como torero.

Pregunta: Dentro de lo sereno que se puede estar el día de tu debut en Madrid, se te pudo ver tranquilo, haciendo las cosas despacio, sin acelerarse e intentando darle la lidia correcta al novillo, para que mantuviera el tiempo suficiente esas virtudes que poseía.

Respuesta: Yo intenté cuidar a los novillos, hacerles las cosas bien y creo que, en algunos momentos, pude conseguirlo.

Pregunta: Claro, es fundamental estar tranquilo, dentro de lo que se pueda, tener la mente muy despierta y ver lo que el novillo te va pidiendo en cada momento.

Respuesta: Sí, hay que tener la cabeza fría porque cuando te atacas la cabeza no piensa. En algunos momentos, logré tenerla fría para ir corrigiendo cosas, intentando saber qué hacer en cada situación.

Pregunta: A la hora de la suerte suprema, te tiraste a matar muy derecho, cobrando otra voltereta fuerte, porque imagino que eras plenamente consciente que había que amarrar el triunfo como fuese.

Respuesta: Exacto, ese novillo no se me podía escapar. Yo me tiré derecho y, gracias a Dios, la espada entró.

Pregunta: El segundo de tu lote, de la ganadería de Torrealba, tuvo otra condición muy distinta, con menos entrega y calidad en su embestida, con tendencia a tirar un derrote al final del muletazo.

Respuesta: Sí, tenía el defecto de echar la cara arriba pero el animal tuvo nobleza y bastantes virtudes que hicieron posible que se pudiera crear algo bonito.

Pregunta: Lo bueno que tenía el astado era que se movía, aunque evidentemente no lo hacía con la calidad del novillo de Los Chospes. Además, el novillo se venía algunas veces por dentro, muy ceñido al cuerpo del torero.

Respuesta: Se movió bastante hasta llegar a mitad de faena, cuando ya comenzó a pararse más. Al final hay que adaptarse a las circunstancias y a los animales que te han tocado.

Pregunta: En este caso, la estocada también fue magnífica, entrando, como en el novillo anterior, en rectitud y haciendo muy bien la suerte.

Respuesta: Sí. Ésa ha sido una de las estocadas de mi vida.

Pregunta: ¿Que sentiste al cruzar en hombros la Puerta Grande de Madrid?. Algo que seguramente habrías soñado muchas veces en tu vida y que el domingo se convirtió en realidad.

Respuesta: Fue un sueño. Sentí una felicidad plena al poder ver a toda mi gente alrededor mía. Era un sueño que llevaba buscando toda mi vida y que, por suerte, el domingo se cumplió.

Pregunta: Supongo que sabes perfectamente que ahora hay que seguir así, dando motivos y argumentos contundentes para que las empresas, el público…, se fijen en ti y quieran contar contigo, porque la Puerta Grande de Las Ventas es maravillosa, te pone en el camino de lo que quieres conseguir, pero en el toreo lo que vale actualmente es el día a día, repetir actuaciones así cada vez que te pongan en un sitio, triunfar a diario.

Respuesta: Sí, hay que tener esa pizca de suerte, que los animales te embistan. Ahora lo que menos me preocupa son las novilladas que puedan venir, hay que vivir el día a día. Mañana me toca trabajar, cuando termine el trabajo, entrenaré, y al día siguiente, exactamente igual. Cuando suene el teléfono y haya alguna fecha para torear, entonces pensaré en ese día.

Foto: Alfredo Arévalo – Plaza 1