El torero segoviano Eugenio Martín «El Mani», oreja en su presentación en tierras mexicanas

Puebla, Plaza portátil «La Ronda». Un cuarto de entrada, en tarde agradable. Certamen Internacional Novilleril. Segunda novillada. 

Novillos de José María González (Encaste Saltillo), muy bien presentados, de juego variado.

«El Mani» abre plaza tirándose de rodillas con una larga cambiada y lanceándolo bien a la verónica. Le coloca los 3 pares de banderillas y brinda su toro a la afición de Puebla, una faena de menos a más que logra conectar con la afición. Mala suerte con la espada, al que pincha en varias ocasiones perdiendo el triunfo, recoge una ovación en los tercios.

En su segundo toro, un ejemplar más cuajado al que recibe de rodillas con otra larga cambiada, lo lancea a la verónica con una bonita media verónica y un recorte capotero conectando mucho con la afición. Invita a banderillear a uno de sus banderilleros que ponen la plaza boca abajo, brinda el toro al señor empresario Don Mario García Rojas, se dirige a los medios para torear sin dudar al toro con la mano derecha, lo cuaja de principio a fin por ambos pitones, suena la música y el pasodoble de Puebla. La afición mexicana muy con el torero segoviano desde el inicio de la faena hasta el final, pinchazo y estocada cayendo el toro fulminante. Oreja de ley 

José María Arellano (Palmas y oreja).

Juan Querencia (Ovación y Silencio).

Prensa El Mani